​El joven y su familia eligieron realizar una ceremonia que combina valores judíos humanistas con elementos religiosos como ser rezos y colocarse los Tfilín (filacterias).

Un experto en el tema le enseñó a Gabriel a leer la Torá con la cantinela tradicional y a seguir los rezos y mi rol fue el de acompañar a Gabriel y dirigir la ceremonia en el espíritu de la cultura judía que combina también una visión religiosa pero no es idéntica a ella.

Con este texto inicié la ceremonia:

Entre nosotros hay judíos observantes y judíos que no observan los preceptos, judíos religiosos y judíos laicos. Y todos juntos nos reunimos aquí, en el seno de una de las instituciones que simbolizan la tradición cultural judía – el Bet Haknéset (sinagoga), que cada uno de nosotros respeta a su modo. Y esto es posible gracias a Gabriel y en su honor.

Lo que se dice aquí, los textos, los rezos, las bendiciones, los agradecimientos y pedidos, para algunos de nosotros expresan creencias y sentimientos de santidad. Para otros son expresiones culturales y lingüísticas importantes por el lugar que ganaron en la conciencia de nuestro pueblo a lo largo de las generaciones.

Todos vemos en estas expresiones valores queridos  que hay que valorar y respetar, cada uno a su modo.
 
Ceremonia de Bar Mitzvá - Gabriel Beigel
Cuando Nicole decidió que quiere realizar una ceremonia para festejar su Bat Mitzvá eligió el contenido que quería para la misma. De las fuentes de nuestra literatura clásica prefirió el personaje sobre el que quería referirse. En esta elección se basó en sus conocimientos y estudios y en su percepción de la vida en el presente. Entre las diferentes opciones eligió presentar lo que quería decir por medio de un breve discurso, con dibujos y con la construcción de un rompecabezas, cuyo armado es una de sus actividades favoritas.
Este acto es su primer paso en su relación directa, sin la intermediación de sus padres, con la comunidad. Conversó conmigo sobre sus sentimientos, sus pensamientos y sus preferencias. En la ceremonia apareció por primera vez frente a la comunidad y presentó su posición de un modo claro y en voz alta. Y la comunidad la escuchó y le prestó atención.
 
Discurso de Bat Mitzvá, Nicole 
​Queridos huéspedes, buenas noches y shalom; gracias por haber venido.
Quiero contarles una historia que se cuenta en el libro de Rut. ¡Espero que les guste!
Había una vez una mujer de la tribu de Judá llamada Noomí cuyo marido se llamaba Elimélej y ambos tenían dos hijos – Majalón y Kilaión. La familia emigró a Moav en busca de sustento ya que en esa época el hambre imperaba en Judá.
Los hijos conocieron a dos mujeres moabitas y se casaron con ellas. Una se llamaba Orpá y la otra Rut. Un día Elimélej falleció y tras él también fallecieron sus hijos.
Noomí quedó sola con Orpá y Rut y todas estaban muy tristes por lo ocurrido.
Noomí pensó que ya no tenía lo qué hacer en Moav ya que su esposo y sus dos hijos habían fallecido. Por lo que decidió abandonar Moav y retornar a Judá. Cuando Rut y Orpá se enteraron que Noomí decidió abandonar y retornar a Judá le dijeron que querían ir con ella. Noomí les dijo que no tenían qué hacer en Judá y que se arrepentirían de hacerlo. También les dijo que ella ya era anciana y hizo todo en su vida, se casó y tuvo hijos. En cambio ellas eran jóvenes y tenían la vida por delante. Y les pidió que no vinieran con ella.
 Cuando Orpá escuchó sus palabras se convenció y decidió no acompañar a Noomí. Rut, en cambió insistió y dijo que iría con Noomí cualquiera sean las condiciones. Finalmente Rut fue con Noomí y permaneció en Judá toda su vida.
Valoro mucho lo que hizo Rut ya que se comportó de acuerdo a su convicción y no cedió aún cuando tuvo que hacer cambios muy significativos en su vida como ser cambiar su religión, abandonar su patria, a su familia y amigos.
 
Comprendo el traslado de un país a otro ya que también yo abandoné a mis amigas y también tuve que cambiar parte de mis costumbres. Entonces no pude elegir ya que era una niña pequeña. Pero creo que aún si hubiera sido grande no habría tenido el valor de abandonar todo e ir a otro país para seguir a alguien. Rut tomó una decisión por sí misma y por eso la valoro.
 
Quiero agradecer especialmente a Efraim que me ayudó en este relato y en las diversas ideas. Espero que gocen esta velada. Gracias.
Ceremonia de Bat Mitzvá - Nicole Kesler